A veces nos limitamos a nosotros mismos o dejamos que otros nos limiten en cuanto a lo que pensamos, sentimos o hacemos... Tratar de complacer a todo el mundo es agotador, no poder expresarnos como deseamos es frustrante, la vida es muy corta para no buscar nuestra felicidad ni intentar nuevos retos, o bien tomar riesgos, estudiar esa carrera que deseas y no la que tus padres te dicen, viajar, vivir y no sólo sobrevivir, salir con esa persona que es diferente a ti, pero que te hace feliz, en fin... eso sí piensa siempre bien las cosas antes de actuar, y actúa según tus principios y valores, y nunca en contra de ellos.
Concédete el permiso de ser esa persona que tienes derecho a ser, pero sin lastimar a nadie en el proceso, siendo siempre consciente de tus actos y responsable de tus decisiones.
Así es que implementemos lo que Jorge Bucay nos dijo:
Me concedo a mí mismo el permiso de estar y de ser quien soy, en lugar de creer que debo esperar a que otro determine dónde yo debería estar o cómo debería ser.
Me concedo a mí mismo el permiso de sentir lo que siento, en vez de sentir lo que otros sentirían en mi lugar.
Me concedo a mí mismo el permiso de pensar lo que pienso y también el derecho de decirlo, si quiero.
Me concedo a mí mismo el permiso de correr los riesgos que yo decida correr, con la única condición de aceptar pagar yo mismo los precios de esos riesgos.
Me concedo a mí mismo el permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo, en lugar de esperar que alguien más me de el permiso para obtenerlo.
Y tú te concedes el permiso que necesitas para ser feliz???
Muchos saludos cordiales y feliz inicio de semana!

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